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lunes, 30 de julio de 2018

Reto Lector #7: Ética de Urgencia - Fernando Savater


En julio de 2018 decidí volver a leer “Ética de Urgencia” de Fernando Savater. No es exactamente un libro que haya elegido por la portada, pero sí en parte, ya que al ver la portada amarilla y el nombre del autor, dije “debo leerlo”.
No es primera vez que lo leo, aunque no recuerdo exactamente la impresión que me dio la primera lectura, salvo que era un libro que merecía volver a leerse. La gracia de la filosofía, contra toda cultura del consumo, es que volver a leerla es un favor, y que puedes disfrutar del libro muchas veces de manera diferente (también pasa con la buena literatura).
Ética de Urgencia es un libro exigente, en el sentido de que el autor abarca un número muy amplio de temas actuales. El formato del libro es a través de una entrevista a Fernando Savater, que va desde lo más general a lo más particular. En este sentido y por la modalidad escogida, no podemos exigir la rigurosidad que solicitaríamos a un filósofo en caso de escribir una investigación, pero se agradece precisamente que al ser de esta manera, se nos hace un lenguaje ameno. La ética y la moral pueden ser temas complejos, pero muchas veces hablamos más de ello de lo que creemos; que cuando nos ocupamos de los asuntos que nos involucran en la toma de decisiones relevantes, tanto personales como sociales, cuando decidimos actuar de cierta manera o tomar conciencia del porqué de dichas acciones, estamos practicando la ética.
Evidentemente, no todo es ética, hay decisiones como el color de un vestuario o si salgo con paraguas o impermeable en caso de lluvias, pero cuando decido ir a votar o no, cuando decido ayudar a un otro aunque nadie me vea, cuando decido participar en un colectivo social, todas esas son decisiones que implican cuestiones más allá de lo banal, y cuando me pregunto porqué hago lo que hago, si es correcto o no, entre otros, también estoy centrándome en temas profundos.
Hoy, con la lectura fresca, puedo decir que es un libro para volver a leer, un libro que debemos contextualizar, pues fue escrito en el 2012 y hay ciertos temas -sobretodo los relacionados a nuevas tecnologías- que han sido “resueltos” en cierta medida o del que como sociedad nos hemos hecho cargo. Creo que los problemas que genera actualmente el abuso de internet son problemas que Savater solo pudo esbozar, pues en esa época no existían las plataformas ni redes sociales (o no se habían actualizado sus máscaras) para realizar las interacciones que hoy tenemos. Pero debemos entender que el Savater que nos escribe está en otro espacio, aún no conquistado por el mundo de los likes.
Además, hay otros temas que me cuestionan, como el tema de las corridas de toros… creo que lamentablemente el autor se queda corto en su argumento, es suficiente justificar la corrida indicando que esos toros (casi como especie) han sido generados por el humano para eso ¿Podemos justificar que de no existir dicha actividad se extinguirían? En cierto sentido, no sé si sea negativa su extinción o cómo podría ser peor comparado con lo que sufren. Para mí es un tema polémico y he leído argumentos en otros libros que, si bien ayudan a justificarlos, creo que se quedan cortos. Pienso que por la informalidad del texto creo que necesitamos algunos datos más para poder entender lo que piensa.
Como algo positivo, destaco la manera en que este libro nos permite cuestionarnos y reflexionar desde un hoy, en un presente tan complejo, tan inmediato y tan fugaz; este libro es un regalo para tomar una pausa y salirse de la rapidez que nos exige internet.
Me encanta también cuando habla de que la labor de los educadores es la antipatía, es mostrarle al otro cuando lo hace mal, es poner reglas que quizás no gusten (como zona libre de celular), pero que son necesarias para el desarrollo de personas independientes. Respecto a internet, si bien está en un contexto muy distinto, veo como reflexiona de temas que se han intensificado o trasmutado, pero siguen vigentes, creo que tiene un excelente olfato para ver desde afuera y analizar.

Savater es a ratos antipático pero todo el tiempo comprometido. Ética de Urgencia es un libro para leer y releer, se agradece siempre el compromiso, hoy por hoy, desconcertante (porque el like no aguanta compromiso); puedo no estar de acuerdo con todo, puede que incluso el autor haya cambiado muchos de sus pensamientos, pero mostrarlos de forma transparente, estemos de acuerdo o no con la postura del autor, es lo que nos hace cuestionarnos y reflexionar.

lunes, 2 de julio de 2018

Reto Lector #6: Luna de Lobos

“-Si tuviéramos tan en cuenta todo lo que podría salir mal, no seríamos Dragones-“ (p. 83)

Quisiera decir que el mes pasado completé victoriosa el reto lector del mes de junio, pero no fue así. Eso sí, lo terminé hoy, primero de julio. El mes de junio apenas leí, y eso que el libro que tenía planificado para este mes era, como decimos en mi país, “sandía calada”, es decir, que es un libro que de antemano sabía que iba a ser bueno.
Lo anterior me hizo pensar que esa es una gran diferencia con el formato audiovisual, donde uno dice que las segundas (o terceras o cuartas, etc) partes siempre son malas, en el caso de los libros no suele ser así. Si leíste una excelente primera parte, sabes que la segunda parte será excelente también y este fue el caso de Luna de Lobos, del autor Ian McDonald editado por Nova. 
Tuve la oportunidad de conocer el primer libro gracias a la cortesía de Ediciones B (ahora parte de Penguin Random House) y desde que lo leí estuve esperando tener la oportunidad de leer la segunda parte (Puede leer la reseña del primer libro pinchando aquí). Luna, el nombre de esta saga, ocurre en un futuro en que los humanos han alunizado y construido una ciudad en la Luna. Dicha ciudad es más bien un conglomerado económico que provee a la Tierra de Helio-3, el principal recurso lunar y que se usa para producir electricidad. En esta historia ya han pasado al menos tres generaciones desde que llegaron los 5 dragones, que son las cinco familias que tienen el control económico de la Luna.
La Luna, Dama Luna como le llaman, es implacable y es un lugar donde acecha la muerte constantemente. Los nativos de la Luna apenas están preparados para soportar la Tierra y quienes vienen de la Tierra solo pueden estar tiempo limitado antes de que la Luna termine de consumir todo su calcio.
Los cinco dragones luchan ferozmente por el control y sabemos, por lo que hemos visto, que la Dama Luna no tiene piedad de ninguno y que, de alguna forma, la Luna moldea a sus habitantes y así todos los personajes van luchando por el beneficio propio, pero también vemos el gran peso de la familia, como dice Lucas: “primero la familia”. Así, se configura una sociedad que se rige con normas muy distintas a las terráqueas y que mira a la Tierra de reojo sin comprenderla.
Cada familia tiene su propio carisma y a quienes conoceremos más de cerca es a los Corta, la familia que controla el Helio-3; seguida en poder por sus enemigos naturales, los Mackenzie. Haciendo tretas y artimañas, luchas letales cuerpo a cuerpo por el honor, matrimonios concertados, hijos que son engendrados por madrinas, una sexualidad desbordante y un sentido de la moda basado en distintas tendencias del pasado terrestre, este libro poco tiene que envidiar. Los críticos no se equivocan en decir que es como Juego de Tronos pero en el espacio.
Atrapa, y si llegaste a la segunda parte es porque te has encariñado con los personajes. Eso sí, la primera parte termina, digamos… muy mal. Esta segunda parte da un giro inesperado, y entrará en juego una de las familias que no tuvo tanta relevancia en la primera parte.
Además en esta segunda parte conoceremos un poco la realidad terrestre, de la mano de Lucas Corta, la cabeza del clan Corta (o lo que queda). Al menos era una realidad que yo quería conocer, y así como personajes queridos desaparecen, otros comienzan a aparecer, otros están cada vez más demacrados, y otros solo sobreviven en el juego.
En lo personal, me encantó este segundo tomo, permitió desarrollar a más personajes y conocer más el carisma de algunas familias. Me encantaron los Vorontsov, a quienes todos tildan de locos por sus ideas y su tendencia a la endogamia, creo que por lejos, los mejores pasajes están en la conversación entre Lucas Corta y Valeri Vorontsov.
Otro punto que me encanta de la ciencia ficción, de la buena, es el valor y uso de la tecnología (ampliamente explicado en la primera parte, aunque ahora vemos algunos temas que no se desarrollan en la primera), de hecho, al poco tiempo de haber leído el libro apareció una noticia de que los chinos estaban explorando las posibilidades de la extracción de Helio-3 de la Luna. Una reflexión maravillosa de Valeri que podemos asociar al rigor científico: “Hmmm… tengo entendido que quieres ir a la Tierra. Eso es una dese, no una pregunta- El universo no nos concede los deseos, pero puede responder a una buena pregunta. ¿Cuál es tu pregunta?” (p. 82)


La Dama Luna viene para quedarse y es implacable.

Ready Player One

                Leí “Ready Player One” de Ernest Cline; del autor del que ya  había leído “Armada” y me había encantado (les dejo el li...