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viernes, 27 de abril de 2018

Reto Lector #4: Historias de Cronopios y Famas

El mes del abril propusimos leer sobre un autor del boom latinoamericano. Pasa, que en ciertas épocas, coincide que grandes autores se cruzan en la vida (a veces no físicamente) y escriben en forma desafiante y original. Eso paso en Latinoamérica entre 1960-1970 en que jóvenes autores comenzaron a escribir obras que son estudiadas en las aulas de literatura hasta hoy por su gran riqueza literaria.
Me costó elegir el autor a leer, así como la obra; sin embargo tenía muchas ganas de volver a leer "Historias de Cronopios y Famas". Se supone que -según entrevistas- a Julio Cortázar, los cronopios, famas y esperanzas son tipos de personas, no es que todas las personas sea uno de estos, sino que hay algunas personas excepcionales que lo son. Los cronopios son muy inocentes, al borde de inútiles para la vida, los famas son bonachones y muy ordenados, de alguna manera se entienden.
Más que hacer una reseña, este mes comparto mi cuento favorito del libro.

ALEGRÍA DEL CRONOPIO
De Julio Cortázar
Encuentro de un cronopio y un fama en la liquidación de la tienda La Mondiale.
-Buenas salenas cronopio cronopio.
-Buenas tardes, fama. Tregua catala espera.
-¿Cronoio cronoio?
-Cronopio cronoio.
-¿Hilo?
-Dos, pero uno azul.
El fama considera al cronopio. Nunca hablará hasta no saber que sus palabras son las que convienen, temeroso de que las esperanzas siempre alertas no se deslicen por el aire, esos
microbios relucientes, y por una palabra equivocada invadan el corazón bondadoso del cronopio.
-Afurera llueve -dice el cronopio-. Todo el cielo.
-No te preocupes -dice el fama-. Iremos en mi automóvil.
Para proteger los hilos.
Y mira el aire, pero no ve ninguna esperanza y suspira satisfecho. Además le gusta observar la conmovedora alegría del cronopio, que sostiene contra su pecho los dos hilos -uno azul-
y espera ansioso que el fama lo invite a subir a su automóvil.

viernes, 13 de abril de 2018

Bienvenido abril

Dicen que hay que sacar lo bueno de los malos momentos, pero no siempre es fácil. A veces quisiera tirar la toalla ¿Cuantas batallas perdidas? Ya se me olvidó que se siente ganar y aquí estoy otra vez tratando de tomar lo mejor y rearmarme, aunque siento que ya no hay energías para eso.
Algunos dicen que la vida te da lo que puedes soportar, no quisiera creer que la vida es cruel porque entonces, solo le pasan cosas malas a quienes puedan aguantarlo, sin importar lo que hagan, esperaría (no significa que sea así) que la vida fuese un poco menos caprichosa.

Ready Player One

                Leí “Ready Player One” de Ernest Cline; del autor del que ya  había leído “Armada” y me había encantado (les dejo el li...